"Que los médicos tengan más humanidad y sensibilidad" Agradezco que consideres oportuno incluir en tus páginas las siguientes palabras, en las que cuento los tristes momentos que me tocó vivir con al fallecer mi esposo en el Sanatorio CAMCEL hace poco más de un mes. El pasado 7 de junio de 2007 mi esposo, Julio César Barboza, de 51 años, tuvo un paro cardiorrespiratorio, estando conmigo, en nuestra casa. En ese momento llamé a los teléfonos del sanatorio y no me atendió nadie...